miércoles, 4 de abril de 2018

Gobernando desde el aula

Aquí va mi propuesta de póster para la actividad de la quinta semana del MOOC sobre Gobierno Abierto:


Como no podía ser de otra forma, mi propuesta guarda relación con el quinto eje del Plan de Acción de Gobierno Abierto, el que se refiere a formación, y más específicamente con el compromiso 5.3, Educación en Gobierno Abierto.

Mi idea es introducir el Gobierno Abierto en el aula, pero no como contenido de la educación, sino como medio para llevarla a cabo, mediante el uso en diferentes asignaturas de los portales de transparencia y de los mecanismos de participación ciudadana que proporcionan los ayuntamientos.

Se trataría de implantar actividades bajo la metodología de aprendizaje basado en proyectos (ABP) en las que los alumnos trabajarían sobre los datos de los portales de transparencia, realizando análisis de la información y elaborando propuestas que se transmitirían realmente al ayuntamiento.

Las actividades podrían integrarse dentro de varias asignaturas, siguiendo el enfoque multidisciplinar de esta metodología: Geografía e Historia, Educación para la Ciudadanía, Iniciación al Emprendimiento e incluso Cultura Científica o Biología y Geología al manejar datos de medio ambiente.

Este tipo de actividades contribuirían, por lo tanto, a desarrollar la competencia social y ciudadana, una de las competencias básicas definidas en el currículo.

martes, 3 de abril de 2018

¿Gobierno abierto en un centro educativo?

Fuente: Wikimedia Commons, CC0
La siguiente tarea de mi curso sobre Gobierno Abierto me pide que elabore un plan de mejora para mi centro siguiendo la lógica del gobierno abierto. ¿Es posible? No lo sé, pero voy a intentar reflexionar sobre ello.

Los conceptos clave en los que se apoya la idea del gobierno abierto son, en primer lugar, la existencia de datos abiertos. Para que esto sea posible parece necesario adoptar dos acciones previas: en primer lugar, tratar de desarrollar un cambio cultural en la organización, para convencer a la comunidad educativa, en particular a los profesores, de que la rendición de cuentas no es una caza de brujas, sino un potente estímulo para la mejora permanente del sistema y de la consideración que la sociedad tiene de los trabajadores públicos.

Fuente: Wikimedia Commons, CC-A
La segunda acción a emprender es el establecimiento de la política de transparencia como uno de los elementos identificativos del centro, es decir, su inclusión dentro de los proyectos institucionales del centro, en particular en su proyecto educativo.

Una vez decidida la transparencia como estrategia su implementación es relativamente sencilla: basta con publicar los datos en el portal del centro, transformándolo así en un portal de transparencia.

Ahora bien, queda la cuestión espinosa de qué datos publicar.
 El primer contenido de un portal de transparencia en un centro educativo deberían ser sus proyectos institucionales, los documentos que establecen sus principios de identidad y los criterios pedagógicos por los que se rige.

Desde luego, uno de los elementos de control social sobre las entidades públicas es su economía. Entiendo que no sería ningún problema, desde el punto de vista legal, hacer públicos los datos económicos: el presupuesto y la cuenta de gestión del centro.

Otro de los aspectos que podrían incluirse son los datos acerca de los proyectos, programas y actividades en los que participa el centro. Este es un aspecto aún menos problemático, porque casi todos los centros incluyen esta información como parte de su política de difusión pública y de inserción en su comunidad educativa.

Probablemente llegamos a aspectos más espinosos cuando hablamos de los elementos que forman parte de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Muchos centros publican ya en su web sus programaciones didácticas, incluyendo los criterios de evaluación y calificación. Parece conveniente que, efectivamente, esos datos sean conocidos.

Pero, evidentemente, el aspecto que más interés puede despertar en la comunidad educativa a la hora de acceder a datos abiertos en un centro educativo es conocer sus resultados académicos sin afectar a la intimidad de los alumnos. Una forma de hacerlo sería utilizar un sistema homologado de indicadores, similar al que se utiliza, por ejemplo, en Andalucía.

Finalmente, también sería adecuado publicar las estadísticas relacionadas con la situación de la convivencia en el centro educativo.

Fuente: Wikimedia Commons CC-SA
El segundo elemento necesario para el gobierno abierto es la interoperabilidad de los datos abiertos. Este es un buen argumento para publicar los datos en forma de un sistema de indicadores más o menos común a todos los centros educativos, en vez de hacerlo de forma independiente.

Mantener el sistema de indicadores con un formato abierto, como una hoja de cálculo, puede permitir comparar los datos del centro con los de otros, pero también consigo mismo, analizando la variación de tales indicadores de un año a otro y, por lo tanto, la evolución del propio centro.

Fuente: Pixabay, dominio público
El tercer elemento de un gobierno abierto es la colaboración. En el caso de un centro educativo se puede canalizar a través de un adecuado sistema de evaluación del propio centro, dirigido a la comunidad educativa, siempre y cuando los resultados de dicho proceso se trasladen luego a la actividad del centro.

También deberían tener carácter colaborativo los procesos de renovación del proyecto educativo del centro, al menos teniendo en cuenta las opiniones y expectativas expresadas por los miembros de la comunidad en los procesos de recogida de información y evaluación recién citados.

Fuente: Marcos Gasparutti, CC BY-SA
Finalmente quedan los procesos de co-producción y de innovación pública. Este tipo de actividades pueden implementarse en un centro educativo si abre sus puertas a la participación de los miembros de su comunidad y de su entorno. La teoría organizacional ya describe este tipo de estrategias, cuando habla de centros que siguen un modelo de desarrollo organizacional de centros educativos basado en la comunidad (DOCE-BC1). Algunos de los modelos de DOCE-BC que pueden permitir, además, la co-producción y la innovación pública serían:
  • Los padres como socios, que tiene como objetivo fundamental la formación conjunta de padres y profesores para el trabajo colaborativo.
  • Modelo de interagencias, en el que el centro se abre a la participación de instituciones y asociaciones de la comunidad.
  • Modelo "adopta una escuela", en el que el centro se abre a colaborar con empresas para establecer relaciones directas entre sus alumnos y el mundo del trabajo.
  • Modelo "puente intergeneracional", en el que se invita a la participación en las actividades del centro de personas de la tercera edad, o a mujeres de diferentes ámbitos para que establezcan, específicamente, puentes con las alumnas del centro y les apoyen en su integración social.
  • Modelo de voluntariado inespecífico, en el que el centro determina una serie de tareas escolares que pueden ser realizadas por adultos ajenos al centro.
  • Foros para la educación: se establecen foros abiertos a la participación mediante conferencias, reuniones y debates. En ocasiones puede servir también para conseguir fondos para mejorar la educación.


Las imágenes utilizadas en esta entrada han sido obtenidas bajo licencia que permite su reutilización.
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1Cerrillo, Quintina Martín-Moreno. Desarrollo organizativo de los centros educativos basado en la comunidad. Sanz y Torres, 1996.

Presupuestos participativos

Bueno, ahí va mi propuesta para elaborar un presupuesto participativo en mi ciudad. Es poca cosa, pero creo que tiene los elementos necesarios para hacerlo.

Información medioambiental en el ayuntamiento de Zaragoza

Zaragoza es una de las ciudades que ha mostrado públicamente su empeño por implementar acciones de gobierno abierto, especialmente a través de su proyecto estrella, el de presupuestos participativos. 

En el ámbito de la transparencia, hace ya bastantes años que la web del ayuntamiento proporciona acceso a datos interesantes relacionados con la ciudad, aunque su organización como "portal de transparencia" se ha producido en esta última legislatura municipal.

Como parte de mi trabajo en el curso de Gobierno Abierto he tratado de analizar la transparencia de este portal en lo que se refiere a los aspectos medioambientales.

Para empezar, el portal sí tiene una sección dedicada a asuntos ambientales, a la que se accede a través de una pestaña desde la página inicial del portal de transparencia.

La información ambiental se encuentra, eso sí, asociada a la relacionada con el urbanismo, que ocupa la mayor parte de la página. Existen dos entradas destacadas relacionadas con el medio ambiente: la primera habla de los expedientes tramitados mientras que la segunda se refiere a alertas ambientales.

El primero de estos enlaces remite, en realidad, a la antigua página que ya formaba parte de la web municipal con información de la Agenda 21. Lamentablemente la información que contiene dicha página está totalmente desactualizada, ya que sus últimos datos corresponden al año 2016.

El enlace que remite a las alertas ambientales sí que se actualiza con mayor periodicidad, aunque sus datos se refieren exclusivamente a calidad del aire, procedentes de la red automatizada de control de este parámetro. 

También se incluyen en este apartado los datos acerca de los niveles polínicos. Se trata de datos relativamente actualizados (al menos en el momento en el que se ha consultado la página, ya que correspondían a la semana previa), si bien falta la información acerca de la frecuencia con la que se realizan estas medidas.

Personalmente echo de menos datos relativos a la calidad del agua, también competencia municipal, o sobre los niveles de ruido, aspecto que también tiene gran importancia para quienes vivimos en la ciudad. La información hidrológica es otro ámbito ausente de esta información, a pesar de la importancia que el Ebro tiene en la vida de la ciudad. Es cierto que las competencias en este caso no son municipales, pero podría incluirse un enlace hacia la página web del organismo responsable, la Confederación Hidrográfica del Ebro.

La página de alertas ambientales está, en realidad, bajo el apartado de "Medio Ambiente" de la web municipal. Navegando "aguas arriba" en esta página se descubre que tiene una sección llamada Datos Abiertos, que bien podría estar enlazada en el portal de transparencia. Sin embargo, los datos enlazados en esta página no resultan fácilmente accesibles para el público en general, ya que su consulta se hace mediante peticiones a bases de datos en diferentes lenguajes. Por otra parte, tampoco están actualizados (o al menos así informa la propia página), ya que los más recientes corresponden, según lo que se dice, al año 2017.

Volviendo a la página principal de la sección de urbanismo y medio ambiente del portal de transparencia, se puede observar que existen otros epígrafes relacionados con la calidad ambiental a los que se puede acceder desde dicha página, como se recoge en la siguiente imagen:

Sin embargo esos enlaces, que remiten a datos tan importantes como planes y estrategias ambientales, calidad del agua, contaminación acústica, informes sobre el estado del medioambiente, indicadores de sostenibilidad... no están activos. Todos ellos remiten a páginas en las que se recoge el apartado de la Ordenanza sobre Transparencia y Libre acceso a la información que recoge el contenido que debería aparecer, así como enlaces a la ley de transparencia nacional, a la aragonesa y a la propia ordenanza municipal.
En resumen, al menos de momento y por lo que se refiere a cuestiones ambientales, el portal de transparencia del ayuntamiento de Zaragoza es solo un esbozo, una declaración de intenciones prácticamente vacía de contenidos, en el que faltan la mayor parte de los datos que el ayuntamiento se ha comprometido a proporcionar en su propia normativa interna.

Los datos que figuran en el portal son solo los que ya aparecían en la página municipal antes de que se configurara el portal de transparencia, lo que, además, hace que la navegabilidad resulte confusa. No se destacan de ningún modo los datos más significativos para los ciudadanos, y se confunde la información actual con la histórica. Finalmente, se indican rutas para acceder a datos concretos que no están al alcance de los ciudadanos en general, ya que requieren conocimientos informáticos avanzados.

Habrá que esperar...


lunes, 2 de abril de 2018

Elementos y condiciones para la transparencia

Esta es mi infografía sobre los elementos y condiciones necesarios para que exista la transparencia. En mi opinión, para llegar aquí hemos recorrido un largo camino que tiene que ver con el desarrollo del pensamiento político y filosófico (base ideológica), pero también con la implantación de sistemas democráticos, la formación de una actitud de exigencia hacia los poderes públicos y el desarrollo de herramientas que permitan el acceso a la información.
Colour Psychology Infographic de Francisco Luis Alda Bueno

miércoles, 7 de marzo de 2018

¿Por qué enseñar Gobierno Abierto?

En realidad, soy bastante novato en esto de la participación en el gobierno abierto, así que no tengo muchas experiencias previas. Sin embargo, voy a intentar explicar mis aventuras (y desventuras) con mi intento de entrar en este mundo y, como corolario, mis razones para considerar que el gobierno abierto debe ser enseñado/practicado desde la escuela.

Fase 1: descubrimiento

Vivo en una ciudad, Zaragoza, que está tratando de implicarse en la estrategia de Gobierno Abierto, aunque no sin dificultades. Contamos con un portal (Ayuntamiento Abierto) en el que se recogen las iniciativas que el Ayuntamiento abre a la participación ciudadana, como proyectos de urbanismo o presupuestos participativos y la alcaldía, a través de los medios de comunicación, no para de invitar a que los ciudadanos nos impliquemos. Vamos a probar.

Accedo al portal y me encuentro con una página bien organizada, en la que predominan los iconos de gran tamaño que llevan a los proyectos que el Ayuntamiento quiere publicitar. Aparece también la agenda abierta de los concejales y un par de listados sobre los datos abiertos y los procesos participativos.

Fase 2: decepción

Exploro la página y empiezo con las primeras decepciones. Una buena parte de los enlaces destacados, incluyendo los que ocupan la parte superior de la página, conducen a procesos finalizados antes del final del año pasado. Entiendo que puedo haber llegado tarde, pero no comprendo por qué los datos no están actualizados. Algunos de los proyectos están, incluso, desaparecidos bajo el error 404.

Insisto: el encabezamiento "Datos Abiertos" me promete un catálogo de datos... Promete, pero no ofrece: el enlace también me lleva al código de página no encontrada. El resto de las opciones de ese apartado directamente no son para mí: desconozco qué es SOLR, aunque creo que me daría igual saberlo (de nuevo error 404), no se si me interesaría SPARQL (¿adivinan?), ni quiero una aplicación para mi móvil. Tengo mejor suerte con IDEZAR, pero por ahora tampoco me interesa, y aún no estoy tan desesperado como para recurrir a la asistencia técnica.

Fase 3: insistencia

Insisto. Exploro el siguiente apartado (Participar y colaborar) y me las prometo muy felices. Encuentr en él una opción que me parece interesante: Mapas colaborativos. Tengo cierto interés (y cierta experiencia) en el uso de Sistemas de Información Geográfica, y supongo que puedo introducir datos en un mapa. Pincho sobre el enlace y, por fin, parece que tengo suerte: accedo a un catálogo de mapas colaborativos terminados o en proceso. Busco uno que me interese y lo encuentro con facilidad: Arbolado.

Consigo visualizar el mapa, y veo que está accesible para colaborar. Me interesa. Además, solo tiene información sobre un barrio de la ciudad, así que voy a tratar de incluir el plátano monumental que veo desde mi ventana, y que cuenta con la consideración de árbol singular.

Fase 4: obstáculos burocráticos

Veo el mapa... pero no puedo editarlo. Doy vueltas por la página, exploro los enlaces, abro un montón de pestañas y, al final, encuentro algo que me da pistas: tengo que registrarme como usuario de la página de Gobierno Abierto para poder editar. Pues tan abierto no será...

Me inscribo. En principio, una cuenta de correo y una contraseña, pero enseguida me preguntan que si estoy empadronado (porque hay temas en los que solo se admite la participación de los vecinos de pleno derecho) y me pide el DNI, y el año de nacimiento. (¿Querrá el Ayuntamiento cruzar mis datos? No sé si desconfiar...) Doy mis datos, aunque con reticencias, y vuelvo al mapa. Pero sigo sin poder editarlo: no hay botón mágico, ni nada que se le parezca.

De vuelta a la página (¿de ayuda?). El enlace con "instrucciones" me lleva a una página en la que me presentan fragmentos de código como ejemplos para buscar, editar o borrar mapas. (¿No será posible, verdad? ¿Tendré que programar para poner los datos de un árbol en un mapa colaborativo?). Vuelvo atrás y veo un enlace nada amigable, con la dirección completa al descubierto, hacia la "aplicación" ¿Será esto? No creo: ahora me pide mi "clave privada" como reutilizador de los datos de la ciudad (¿Soy un reutilizador? Creo que no). Retrocedo. Como ya no sé qué hacer pruebo el enlace de descarga. ¡No era para descargar! Vuelvo a ver los mapas, ahora adornados con una cinta donde me invitan: colabora

Fase 5: (el título al final, para no hacer spoiler)

Creo que ya he llegado. Vuelvo a ver el mapa, pero ahora con opciones de edición. Navego hasta mi barrio y sitúo el árbol en su localización. Coser y cantar. Ahora, botón de guardar y...

Error al guardar:{"readyState":4,"responseText":"<mensaje><status>400</status><mensaje>ERROR: ORA-20001: An error was encountered - -1 -ERROR- ORA-00001: restricción única (PARTICIPACION.SYS_C00108720) violada\nORA-06512: en \"PARTICIPACION.PCK_COLABORATIVO_MAPA\", línea 378\nORA-06512: en línea 1\n</mensaje></mensaje>","status":400,"statusText":"Bad Request"}

Vaya. Parece que el mapa colaborativo tiene una restricción de participación que he violado. Ahí va el título de la sección: frustración.

Queda menos de media hora para mi primera clase, así que abandono. Insistiré, porque soy tozudo y no me considero un usuario informático excesivamente torpe, pero evidentemente abandono ipso facto la idea de proponer a mis alumnos que sean ellos quienes cataloguen y mapeen los árboles del barrio. Lástima.

Corolario: ¿Por qué enseñar gobierno abierto?

En el esquema mental que yo tenía preparado para esta entrada, después de describir mi primera experiencia en participación ciudadana en cuanto a acceso a datos venía una reflexión con tintes de pedagogía de andar por casa, en el sentido de que la escuela es el laboratorio de la vida, donde podemos ensayar los comportamientos y las competencias (que el concepto está muy de moda) que desarrollaremos en el mundo real como adultos.

Después de mi experiencia real dejaré a un lado la pedagogía para cuando mejore el tiempo, y simplemente me haré una pregunta: Si queremos que llegue a funcionar, ¿Cómo no enseñarlo?

martes, 6 de marzo de 2018

¿Qué entiendes por Gobierno Abierto?

Una de las herramientas más poderosas que tenemos para comprender la realidad que nos rodea es el establecimiento de metáforas, de modelos que nos permiten meter, aunque sea con calzador, el objeto de conocimiento dentro de nuestros propios esquemas. A mí me gustan particularmente las metáforas basadas en la Teoría General de Sistemas, así que voy a tratar de  ajustar mis ideas sobre el gobierno abierto a ese paradigma.

Las sociedades humanas son sistemas abiertos y vivos, que se van configurando y modificando en el tiempo como resultado de las interacciones que se establecen entre sus medios y con el entorno que las rodea.

Como dirían los expertos en Dinámica de Sistemas, nuestras sociedades se caracterizan por ser sistemas propositivos y cibernéticos. Propositivos, porque se orientan a conseguir un fin: el bienestar de sus componentes. Cibernéticos porque su funcionamiento se ajusta continuamente, respondiendo a los cambios que ocurren en su seno mediante sistemas de retroalimentación, que reciben la información del funcionamiento del sistema y la utilizan para modificar el funcionamiento del propio sistema hasta conseguir que éste se acerque a sus objetivos. 

By Acadac [Public domain, GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html) or CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/)], via Wikimedia Commons
¿Y qué sería un gobierno, según esta metáfora? Pues ni más ni menos que un subsistema de la sociedad, su "regulador cibernético" el elemento que conoce los objetivos de la sociedad, recibe la información acerca de los resultados de su funcionamiento y establece las medidas necesarias para modificar su rumbo, en caso necesario, hasta volver a acercarse a esos objetivos perseguidos.

Y así también es fácil entender en qué consiste un gobierno abierto. Si un sistema abierto es el que intercambia información, energía y materia con su entorno, el gobierno abierto es que que incluye como elementos activos, participantes en su función, a personas externas a ese subsistema, es decir, a ciudadanos "de a pie", no solo para recabar de ellos la información y controlar sus resultados como regulador (lo que es una exigencia de cualquier sistema mínimamente democrático), sino también para llevar a cabo cada uno de sus procedimientos.

Es decir, en un gobierno abierto los ciudadanos no solo votamos una vez cada cuatro años, sino que también intervenimos, día a día, fijando los objetivos y las prioridades de cumplimento, controlando la actividad de los reguladores (o controladores, o gestores) y participando en la implementación de las medidas de gobernanza.